Blog

En la educación, en la enseñanza, nuestro objetivo como educadores debe ser que el niño aprenda a disfrutar de su aprendizaje. Es importante dejar claro que hablamos de niños de primaria, niños que no saben en qué habilidades destacan y en cuáles tienen limitaciones, que no son conscientes de la importancia de aprender matemáticas, lengua, historia, arte u otras materias; simplemente, disfrutan cuando aprenden y se aburren cuando no lo hacen.

Individualización en la educación I parte – Disfrutar del aprendizaje
, , , ,

Individualización en la educación I parte – Disfrutar del aprendizaje

Durante las próximas semanas, publicaremos aquí, dividido en tres partes, el artículo “Individualización en la educación” que D. Agustín Aycart, director del CBS, The British School of Seville, ha publicado en el último número de la revista Avanza.
 

OBJETIVO: DISFRUTAR DEL APRENDIZAJE

 
Otra vez he vuelto a escuchar esa frase que muchos profesores repiten una y otra vez cuando tienen que hablar del progreso académico de sus alumnos de primaria y se reúnen con los padres: “Tu hijo es muy inteligente, pero no se esfuerza”…  No voy a echar mano de los emoticonos en este artículo, pero no os podéis imaginar la cara que se me pone cuando escucho esta típica frase recurrente. El problema no es la frase en sí, el problema es cómo la interpretan y reaccionan la mayoría de los padres al escucharla:
 
Cariño, ¿te pones tú a trabajar con el niño o le ponemos un profesor particular?
 
Todo el que se sienta identificado con esta situación debería analizar qué meta se persigue al intentar ayudar al niño de una manera u otra. Si el objetivo es que el niño llegue lejos en el conocimiento del tema que estudia, creo que se comete una equivocación de base.
Si lo que queremos es que el niño consiga rápidamente un nivel determinado en alguna asignatura para hacer una prueba y demostrar que ha asimilado el temario, deberíamos ver los efectos secundarios que tiene esto.
 
Uno de esos efectos lo advertiremos cuando el niño llegue a adolescente, tenga que decidir qué asignaturas quiere elegir y descarte todas aquellas que odia, quizá porque le recuerda a un sobreesfuerzo para el que no estaba preparado ni dispuesto a hacer. Es parecido a intentar hacer que un bebé empiece a andar antes de tiempo, cuando ni las piernas ni la psicomotricidad las tiene lo suficientemente desarrolladas, e intentamos una y otra vez que el niño se mantenga en pie. Es como si pensáramos que el niño o la niña al andar lo antes posible llegará más lejos, sin reparar en las lesiones que podríamos provocarle.
 
El objetivo debe ser que el niño aprenda a disfrutar de su aprendizaje. Es importante dejar claro que hablamos de niños de primaria, niños que no saben en qué habilidades destacan y en cuáles tienen limitaciones, que no son conscientes de la importancia de aprender matemáticas, lengua, historia, arte u otras materias; simplemente, disfrutan cuando aprenden y se aburren cuando no lo hacen.
 

¿Cómo conseguimos que los niños aprendan?

 
Y si esto es así, ¿cómo conseguimos que los niños aprendan? Hoy la ciencia ha demostrado que los niños solo aprenderán aquello que les llama la atención, que les genera expectativas, que les emociona… Por ello, es muy importante que los apoyos y recursos del aula, para individualizar el aprendizaje, estén encaminados a estimular al niño, engatusarlo y empezar porque disfrute la actividad que se desarrolle. No tratar de apoyar académicamente a los niños en las materias que se les queden atrás, sino ver de qué manera podemos emocionar al niño que no lo está.
 
Tenemos que ver sobre qué quiere aprender el niño que no quiere aprender, aun teniendo una capacidad demostrada. No podemos permitir que los niños se aburran en el aula. Si el docente consigue sembrar la semilla de la curiosidad en nuestros hijos, habremos conseguido mucho más que si les enseña cualquier concepto, o si les obligamos a hacer cualquier prueba o tarea, ya que, si un niño tiene ganas de aprender sobre cualquier tema, aprenderá mucho más que si tratamos de enseñarle.
 
El foco no debe estar en si el niño ha adquirido un determinado nivel académico, que lo va a superar con total seguridad en el futuro, ya que en lo referente a contenidos muy poco de lo que aprenda en primaria le va a servir para su futura carrera profesional. Lo que sí le servirá, seguro, es el conservar sus ganas de aprender; por ello es tan importante que no se las quitemos en esas edades, sometiendo a los niños a sobreesfuerzos tremendamente dañinos y sin sentido.
 

Sobre todo, los niños deben aprender sobre lo que les gusta y así les gustará aprender sobre todo

 
Agustín Aycart
Director
CBS, The British School of Seville

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Más Información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close