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La asertividad es la base de una buena autoestima y es fundamental para el desarrollo de las habilidades sociales futuras que tendrá el niño, es por ello que es muy importante que la fomentemos desde el momento en que el niño aprende a comunicarse.

Consejos para estimular la asertividad en los niños
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Consejos para estimular la asertividad en los niños

¿En qué consiste el comportamiento asertivo o asertividad?

Es una forma de comunicación en el que la persona tiene la capacidad de expresar o transmitir lo que se quiere, lo que piensa y siente, haciendo lo que considera más apropiado para sí mismo y defendiendo sus propios derechos, intereses o necesidades sin agredir u ofender a nadie pero a su vez no permitiendo ser agredido u ofendido.

La asertividad es la base de una buena autoestima y es fundamental para el desarrollo de las habilidades sociales futuras que tendrá el niño, es por ello que es muy importante que la fomentemos desde el momento en que el niño aprende a comunicarse.

Hay diferentes tipos de comunicación tanto en los niños como los adultos:

“La pasiva”: No es capaz de tomar decisiones, ya que se deja llevar por lo que los demás quieren. No se “atreve” a expresar sus sentimientos o posiciones diferentes a los demás, por miedo a la desaprobación. Pone en el otro la capacidad de decidir, no expresando los propios deseos y sentimientos.

“La agresiva”: Impone sus decisiones y pensamientos de forma agresiva porque no sabe o teme que si no lo hace así no lo escucharán. Implica una forma de comunicación en que se desconoce al otro como ser legítimo para la comunicación, descalificándole con hostilidad verbal y/o física.

“La indirecta”: Intenta expresar sus decisiones y sentimientos de manera indirecta, como intentando que adivinen lo que realmente quiere. A veces, el problema es que ni el mismo tiene claro lo que quiere o no se atreve a expresarlo directamente por las consecuencias.

“La asertiva”: Es capaz de expresar sus decisiones y emociones sin miedo a que lo vayan a desaprobar o rechazar. Como no le teme a la desaprobación, expone su punto de vista y espera la respuesta del otro, pudiendo ser distinta a la suya. Está dispuesto a negociar, comprender o luchar por lo que cree que son sus derechos. Es por ello que la asertividad está íntimamente ligada a la autoestima, ya que es fundamental apreciar las cualidades, virtudes y derechos personales para hacerlos valer sin caer en la agresión hacia los demás.

La asertividad es decir o actuar en forma directa; decir lo que se piensa, siente o quiere, sin ser pasivo ni agresivo.

No se nace siendo asertivos. La asertividad es una habilidad que se aprende. Es un estilo de comunicación que se desarrolla a lo largo de nuestra vida, cuyas bases de aprendizaje se instauran desde la infancia. Los modelos adultos (padres y profesores) influyen en la forma en la que nos relacionamos con los demás.

¿Pero cómo podemos fomentar la asertividad en los niños?

    • Enseñándoles a expresar sus sentimientos: Acostumbrar a los niños a hablar sobre sus sentimientos de forma diaria y natural desde el primer año de vida, de esta forma aprenderán que es normal decir lo que sienten, tanto si es positivo como negativo. Validar sus sentimientos y no negarlos. Es importante que el niño exprese sus emociones y que cómo adultos las validemos, aunque parezca para nosotros insignificante el motivo de su emoción para ellos puede ser un mundo.
    • Dar ejemplo de asertividad como adultos. ¿Hemos aprendido primero nosotros a ser asertivos? No es nada fácil, pero es importante que los adultos cercanos seamos los mejores modelos de comunicación y de expresión de sentimientos, tanto hacia los niños como a los adultos. Viendo como nos expresamos de forma natural aprenderán a hacerlo. Por ejemplo, si hay algo que te ha molestado de lo que ha hecho o dicho tu hijo, es importante que le digas que lo que no te gusta, y qué te ha hecho sentir… De la misma forma, invita a tu hijo a que te diga aquello que tú como padre has hecho o dicho que le moleste o le haga sentir mal, le estarás enseñando que no importa” lo grande” “fuerte” que sea la persona, que puede expresar sus sentimientos y dar sus opiniones, manteniendo el respecto a sí mismo y a los demás. De esta forma se dará cuenta que decir las cosas es lo normal y habitual y que no debe sentir vergüenza ni miedo.
    • Enseñarle a decir NO. Para poder desarrollar la asertividad es muy importante aprender a decir que no, poner límites y hacer valer los propios derechos. Desde pequeños los niños deben saber y estar conscientes de que tienen derechos y que es bueno y necesario hacerlos valer cuando sea necesario. A algunos niños les cuesta decir “no” en casa, en el colegio o en los lugares donde no tienen confianza. Para ayudarles la mejor práctica comienza en casa. Es importante que experimente con sus padres situaciones que tenga que decidir y negociar. Por ejemplo, seleccionar algunas situaciones que le guste poco, como una comida, o una actividad que no le guste hacer. Le podemos preguntar si lo quiere, y que nos tenga que decir no, dar alternativas… En definitiva, que negocie con nosotros. Una vez que lo consiga, tener conversaciones con él/ella sobre lo importante que es decir “no” a otras personas cuando lo sienta, o cuando algo no le guste. Es algo liberador que les dará seguridad, pronto se convertirá en un hábito.
    • Motivarle en el proceso y felicitarle cuando logra expresarse de forma asertiva: Motivarle a través de juegos, ejemplos… Mostrarle en situaciones cotidianas el poder de expresar lo que se siente y pedir lo que se desea de manera amable. Felicitarle cuando logra expresar sus sentimientos con palabras y cuando defienda sus derechos.

Es importante recordar que el desarrollo y el crecimiento de los niños no sólo incluye las capacidades físicas e intelectuales sino también la salud mental y la educación en materia social como es el caso de la asertividad, fomentando la asertividad ayudaremos a los niños a ser capaces de relacionarse con sus semejantes, a construir relaciones saludables y a mantener un buen estado de autoestima.

El respeto es la base de la asertividad: respeto por los demás y también por uno mismo y en general, el comportamiento asertivo es una manifestación visible de inteligencia emocional.

Fuentes consultadas:

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